La importancia de los centros de estudiantes en las escuelas de Oliva

Oliva 13 de junio de 2018 Por
En Oliva son amplias las oportunidades de participación para los jóvenes para establecer un vínculo con la comunidad. Desde la cultura hasta el deporte, los chicos aprovechan espacios para su expresión, recreación y demostración de virtudes, habilidades, destrezas ante el par y ante la ciudadanía en general.
alumnos del ENCO
Los Centros de Estudiantes ayudan a la integración y la socialización en tiempos donde la era de la comunicación traspola valores y prioridades .

En Oliva son amplias las oportunidades de participación para los jóvenes para establecer un vínculo con la comunidad. Desde la cultura hasta el deporte, los chicos aprovechan espacios para su expresión, recreación y demostración de virtudes, habilidades, destrezas ante el par y ante la ciudadanía en general.
 

Generalmente estos espacios se dan en talleres municipales, instituciones, o clubes, dejando en un segundo plano a una institución tan importante como es la educativa.


La escuela es el contexto por excelencia para el desarrollo del joven como ciudadano con derechos y deberes. La escuela es el aquí y ahora, es el momento y el espacio oportuno para aprehender sobre el ejercicio de la ciudadanía, como sujeto completamente involucrado en la conformación de una sociedad. Los jóvenes no solo se forman para un futuro sino que en el presente son capaces de incidir en toma de decisiones, en posicionarse, en ocupar roles, de trabajar en equipo, de ser.


La conformación de un centro de estudiantes es un espacio que brinda la posibilidad de practicar la vida democrática en una institución escolar. En nuestra ciudad, son escasas las historias sobre centros de estudiantes que hayan funcionado y triunfado como tal. Es una difícil tarea sostener espacios conformado por educandos, jóvenes, que tienen sus propios tiempos, formas, intereses; pero en Oliva desde los 80’ se registra en el secundario IPEM 289, Ex Enco, la historia y el traspaso de muchos centros de estudiantes que buscaron en primer lugar, al igual que en los actuales centros de estudiantes del IPET 143 y Sagrado Corazón experimentar el derecho al voto secreto y obligatorio, con todo lo que implica elegir por convencimiento, y en segundo lugar, conformar un marco de participación, deliberación, debate y expresión de los educandos, cumpliendo roles que ningún adulto puede ocupar, por el solo hecho de que un centro es de y para los estudiantes.


En otros centros educativos, fueron muchos los intentos fallidos para cumplir el deseo de la representación de los jóvenes. Siempre hay alguna razón que dificulta su futuro. Como mencioné anteriormente, los tiempos de los educandos, y también los intereses de los educadores en su conjunto. En muchas ocasiones son contados con los dedos de una mano los profesores entusiasmados y convencidos sobre la importancia del ejercicio de la vida democrática en la escuela. Y el sostén y seguimiento de ellos, es casi indispensable. Además, una cuestión económica, que ubica a las instituciones en diferentes planos, y una cuestión cultural e histórica, como el caso del Ex Enco, que ya tienen arraigada la idea de construcción ciudadana desde un centro de estudiantes dentro y para el colegio. Todas estas razones, posicionan a los secundarios en realidades diferentes.


Hay instituciones que optan por otro tipo de actividades de vinculación con la comunidad para el ejercicio de la ciudadanía como intervenciones a otros organismos, actividades colaborativas, en el marco de materias como animación socio-comunitaria, antropología, investigación, o formación para la vida y el trabajo, que a consideración de algunos educadores, si no los hace la escuela, no pasa nada.


Por último y a modo de síntesis, es muy importante el ejercicio de la ciudadanía dentro y fuera de una institución. Pero haciendo hincapié en lo que sucede dentro de los pasillos, dentro de las aulas de una escuela, es muy importante que se fomenten espacios participativos y que los educandos comprendan tal demanda. Un centro de estudiantes permite escuchar al par, comprender sus necesidades, tomar decisiones, aprender a convivir, y poder decir. Porque antes que nada, es importante decir en la escuela con libertad. Porque una escuela sin libertar de expresión, una escuela con miedo a gritar, una escuela de nadie, es el indicio y el porvenir de una sociedad relajada en tiempos de injusticias.

Santiago Daniel Montoya

periodista y redactor principal de El Diario de Oliva. Columnista de Política en FM Única 88.5. Conductor del programa televisivo Asunto Político de canal 3 de Oliva.

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