Ex paciente del Vidal Abal a juicio por intento de femicidio

Judiciales 14 de noviembre de 2018 Por
Ricardo Javier Cuello (42) está acusado de haber querido estrangular a la madre de sus cuatro hijos en Arroyo Cabral. En la primera audiencia, jueces y jurados populares escucharon el testimonio de la víctima y también declaró una psicóloga, perito del Poder Judicial.
P46-F1-juicio-2
Cuello declarando ante las autoridades judiciales (FOTO: Gentileza El Diario de Villa María).

Comenzó el juicio al hombre que está acusado de haber querido estrangular a la madre de sus cuatro hijos en Arroyo Cabral. En la primera audiencia, jueces y jurados populares escucharon el testimonio de la víctima y también declaró una psicóloga, perito del Poder Judicial, anoticia en su edición de hoy el matutino regional El Diario del Centro del País. El Diario de Villa María.

“Durante mucho tiempo me callé por miedo, pero ahora me siento segura porque él está encerrado”. La frase sintetiza la declaración testimonial de Carina Noemí Torres (39), quien en agosto del año pasado denunció que su expareja la quiso estrangular con una soga en su casa de Arroyo Cabral.

A priori, las palabras de la mujer parecen evidenciar una contundente acusación en contra de Ricardo Javier Cuello (42), alias “Negro”, pero basta con escuchar la forma en que se expresa para que la percepción sea muy diferente.

En efecto, Torres ratificó todos y cada uno de los hechos de violencia de género que dijo haber sufrido a manos del supuesto agresor… pero siempre con voz casi imperceptible, por momentos timorata, como dejando al descubierto las secuelas que dejaron en su vida y en su personalidad más de 18 años de traumática convivencia con el padre de sus cuatro hijos.

De baja estatura, más bien menudita y con cierta dificultad para caminar por un problema de salud que padece en su cadera, la denunciante compareció ante camaristas y jurados en la audiencia inaugural del juicio que se le sigue al albañil.

Un grave delito

Cuello está privado de la libertad desde hace poco más de 15 meses y comparece imputado como presunto autor de siete violentos episodios en perjuicio de Carina, entre los que figura nada menos que un “homicidio calificado por el vínculo en grado de tentativa” (dicho en otras palabras, “intento de femicidio”), un delito que tiene escala penal que va de los 10 a los 15 años de prisión.

Además, el hombre nacido en Las Junturas el 9 de agosto de 1976 y con último domicilio en Dalmacio Vélez (en la casa de sus padres, donde fue arrestado), está acusado de cuatro hechos de “amenazas” y otros dos de “amenazas calificadas”, por lo que en caso de ser declarado culpable recibirá una condena superior al mínimo legal antes descripto.

Sobre las pruebas

Por lo pronto, la Justicia tiene como elementos probatorios la denuncia efectuada por la víctima un par de días después del episodio más grave y las dos declaraciones que prestó en la Fiscalía donde se instruyó la causa, ratificando todas las agresiones, además de las pericias psicológicas realizadas a Torres. Sin embargo, no hay testigos presenciales del hecho ni informes médicos que aludan al fallido estrangulamiento y jamás se encontró la soga con la que Cuello la habría querido ahorcar.

Por eso no será fácil la tarea de jueces y jurados populares para determinar sobre la inocencia o culpabilidad del acusado, aunque es un hecho que el fiscal Francisco Márquez pedirá una dura sanción para el trabajador de la construcción, no solo porque así lo expuso ayer al presentar el caso, sino porque además registra una condena anterior que lo llevó a la cárcel tiempo atrás.

Toda la acusación

La audiencia estaba programada para las 9 y comenzó 70 minutos más tarde. Ni bien se abrió el debate, el presidente del tribunal, René Gandarillas, les tomó juramento a los 12 ciudadanos que integran el jurado popular, y tras cartón el secretario Guillermo Picco dio lectura a la pieza acusatoria.

En la misma se describen seis episodios de violencia. El primero, ocurrido en diciembre de 2013, cuando Cuello tomó de los cabellos a su expareja y la amenazó con ahogarla en la pileta tipo Pelopincho que tenían en el patio de la casa ubicada en Mariano Moreno 370 de Arroyo Cabral, donde convivían. Y el último, el domingo 30 de julio de 2017, cuando quiso estrangularla.

En el medio se sucedieron varias amenazas: enero o febrero de 2014 (acostados en la cama le apoyó una navaja en la espalda), junio de ese mismo año (le roció el cabello con un desodorante en aerosol y usando un encendedor la amenazó con prenderle fuego), junio de 2016 (le envió un mensajes de texto amenazándola de muerte) y agosto del mismo año (la llamó y le dijo “Te voy a meter un tiro en la otra pierna”).

Interno en el Vidal Abal

Posteriormente, Cuello se abstuvo de declarar en relación a los hechos que se le atribuyen, aunque sí compareció sobre condiciones personales. Fue entonces cuando admitió tener un grave problema de adicción: “Soy alcohólico”, dijo sin eufemismos, como atribuyéndole a eso su agresiva personalidad.

Al respecto, señaló que por ese problema estuvo internado en el Hospital Vidal Abal de Oliva y que realizó un tratamiento, pero que nunca pudo recuperarse.

Minutos más tarde declaró Torres y para que pudiera hacerlo sin condicionamientos ni temores, el juez Gandarillas decidió retirar a Cuello de la sala, a pesar de la oposición de su defensora, la asesora letrada Silvina Muñoz.

Luego de un cuarto intermedio, prestó declaración la psicóloga María Cecilia Pintos, perito oficial del Poder Judicial, quien hizo referencia a las tres entrevistas que mantuvo con la mujer durante la instrucción de la causa.

En su exposición, la licenciada describió a Torres como una mujer con una personalidad retraída, que sufrió discriminación y sometimiento durante muchos años, en el marco de una relación de pareja en la que fue manipulada y cosificada por su exconcubino.

En un momento de su declaración, el fiscal Márquez le preguntó si consideraba que la víctima podía ser mendaz en sus dichos o tratarse de una persona fabuladora como para acusar a Cuello por hechos que no ocurrieron, a lo que Pintos contestó: “En mi opinión no miente ni hay elementos que indiquen que haya inventado lo que denunció”.

Hoy no habrá audiencia y el debate se reanudará mañana a las 9 con el comparendo de dos testigos nuevos, solicitados por Márquez, tras lo cual se cerrará la etapa de recepción de pruebas.

Asimismo, las partes acordaron que después de escuchar esas declaraciones, la Fiscalía y la Defensa formularán sus alegatos y, posteriormente, jueces y jurados pasarán a deliberar para dictar sentencia. Se estima que el veredicto se conocerá en las primeras horas de la tarde.

Santiago Daniel Montoya

periodista y redactor principal de El Diario de Oliva. Columnista de Política en FM Única 88.5. Conductor del programa televisivo Asunto Político de canal 3 de Oliva.

Te puede interesar