El gobernador Llaryora exige penas máximas tras la muerte de una policía en un operativo en Oliva. La oficial ayudante Milagros Cuello falleció en cumplimiento del deber durante un control vehicular. En señal de duelo, el Centro Cívico apagó sus luces y la Provincia solicitó al Congreso de la Nación endurecer las sanciones contra quienes agredan a las fuerzas de seguridad.

Una profunda consternación atraviesa a la provincia de Córdoba tras confirmarse el fallecimiento de la oficial ayudante Milagros Cuello, integrante de la Policía de la Provincia, quien perdió la vida mientras realizaba sus funciones en un operativo de control vehicular en la localidad de Oliva. El hecho no solo ha provocado el luto institucional, sino que ha reavivado el debate político sobre la protección de los uniformados y la severidad de las leyes penales.
Un homenaje desde el silencio y la oscuridad
En un gesto de profundo respeto y memoria, el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, dispuso que el Centro Cívico de la capital —que habitualmente se ilumina con colores institucionales— permaneciera a oscuras. «Córdoba está de luto», expresó el mandatario a través de sus canales oficiales, destacando la «entrega, vocación de servicio y compromiso» de la joven agente.
La institución policial y los compañeros de Cuello despiden a una servidora pública que, según las palabras del propio Gobernador, honró su función hasta el último momento. El dolor se ha extendido a toda la comunidad de Oliva y al resto de la fuerza, donde la agente era reconocida por su responsabilidad y profesionalismo.

El reclamo político: «Hechos inadmisibles»
Más allá de las condolencias, el gobernador Llaryora adoptó una postura firme y crítica respecto al marco legal vigente. Calificó el suceso como «profundamente doloroso y absolutamente inadmisible», marcando una posición clara sobre la resistencia a la autoridad que terminó en tragedia.
En un mensaje directo al Poder Judicial, el mandatario instó a fiscales y jueces a aplicar las penas máximas previstas por el Código Penal para este tipo de casos. «Hechos de esta gravedad no pueden ni deben quedar impunes», enfatizó, subrayando la necesidad de que el sistema de justicia actúe con rigor ante quienes atentan contra la vida de los efectivos policiales.

El gobernador Llaryora exige penas máximas: Pedido al Congreso de la Nación
La muerte de la oficial Cuello trasciende los límites provinciales y se convierte en un reclamo legislativo nacional. Córdoba solicitó formalmente al Congreso de la Nación el impulso de nuevas normas que establezcan sanciones más duras para quienes agredan o resistan a la autoridad.
«Es imperioso avanzar hacia penas más severas para quienes atentan contra uniformados, quienes arriesgan su vida para proteger la de los demás y garantizar la convivencia social», sentenció Llaryora.
Este pedido busca sentar un precedente para que el cumplimiento del deber no sea una exposición a la impunidad de los agresores, reforzando la protección jurídica de quienes visten el uniforme en todo el país.
Quiero expresar mis condolencias a la familia, amigos y compañeros de la oficial ayudante Milagros Cuello, joven integrante de la @PoliciaCbaOf, quien perdió la vida cumpliendo con su deber durante un operativo de control vehicular en #Oliva.
Córdoba está de luto. En señal de… pic.twitter.com/VVGiK63Ol1
— Martín Llaryora (@MartinLlaryora) December 22, 2025























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