El cooperativismo eléctrico en Córdoba: El desafío por una tarifa homogénea y el valor del servicio local. El presidente de la Cooperativa de Oliva y referente de FACE, Martín Del Bel, analizó la actualidad del sector y desmintió las críticas sobre la ineficiencia cooperativa, defendiendo la necesidad de una estructura tarifaria equitativa y reivindicando el modelo de multiservicio ante los desafíos energéticos de la provincia.


La distribución de energía eléctrica en Córdoba atraviesa una etapa de debate técnico. Martín Del Bel, presidente de la Cooperativa de Oliva y representante de la Federación Argentina de Cooperativas de Electricidad (FACE), sostiene que el movimiento debe elevar la discusión más allá de las disputas políticas para centrarse en la realidad de la infraestructura.
El cooperativismo eléctrico en Córdoba: Por una tarifa homogénea y equitativa
Para el movimiento cooperativo, el costo del kilovatio es una preocupación central. Del Bel advierte que sin una mejora en el costo de compra, el sistema se debilita.
«Las cooperativas necesitamos tener esa accesibilidad a la buena compra. Si compramos bien, vamos a poder vender bien y distribuir de la mejor manera para sostener el sistema eléctrico», afirmó Del Bel.
El dirigente propone un esquema de tarifa homogénea en toda la provincia, similar al modelo de Mendoza, apoyado en un trabajo conjunto con EPEC para garantizar que se sostenga a los sectores que requieren mayor inversión en distribución.

El cooperativismo eléctrico en Córdoba: La verdad sobre las tarifas y la infraestructura rural
Uno de los puntos centrales del análisis de Del Bel es la comparación injusta entre los costos urbanos de las grandes ciudades y los costos operativos de las cooperativas en el interior.
«Cuando hacemos un comparativo, no estamos haciendo un comparativo real. La distribución para un usuario urbano de una cooperativa no es la misma que la distribución en la provincia de Córdoba [capital]. Nosotros tenemos una tarifa residencial rural porque tenemos una distribución de 380 km rurales», explica el referente.
Para Del Bel, estas diferencias estructurales son las que determinan el costo y no una supuesta ineficiencia, término que rechaza categóricamente al señalar que es producto de una «carencia de conocimiento en lo que es la distribución energética».

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Historia y legitimidad: Las cooperativas son de la gente
En un tramo importante de su intervención, Del Bel recordó el origen social de estas organizaciones. En ciudades como Oliva, las cooperativas surgieron como respuesta a un vacío de servicios. Donde un grupo de vecinos se organizó para autogestionar lo que el mercado privado no encontraba conveniente prestar.
«Las cooperativas son de la gente, de las mismas personas que crearon el movimiento. No es que vinieron a apropiarse de un espacio que no era de ellos; nacieron en un lugar donde había una necesidad: una distribución de energía a un precio adecuado».
El modelo multiservicio: Calidad de vida en el interior
Finalmente, el presidente de la Cooperativa de Oliva destacó el valor agregado de ser empresas de «multiservicio». Que proveen internet, agua potable y seguridad, superando en prestaciones a servicios de grandes metrópolis.
«Hoy día, vivir en el interior no tenemos nada que envidiar. Tenemos agua potable, seguridad, energía e internet; servicios que han sido generados por los mismos asociados. Eso determina situaciones diferenciadas entre el movimiento cooperativo y cualquier empresa privada que venga a dar un servicio».


















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